Afrontar el diagnóstico de cáncer
Enterarse de que usted o un ser querido tiene cáncer puede hacerle sentir que su mundo se pone patas arriba. Todo en la vida puede parecer de repente fuera de control. Esto se debe a que usted no eligió el cáncer. Sus primeros pensamientos pueden ser: "¿Cómo me ha podido pasar esto a mí?" y "¿Cómo voy a superarlo?". Un diagnóstico de cáncer es impactante y abrumador. Pero hay personas y recursos que pueden ayudarle.
Cómo afrontar el diagnóstico
Algunas cosas prácticas que puede hacer para ayudarle durante este tiempo incluyen:
Aprenda todo lo posible sobre su enfermedad. Ármese de información para disminuir su frustración y obtener los mejores resultados. Haga todas las preguntas que tenga sobre su enfermedad. Lleve un cuaderno o carpeta con todos sus historiales médicos e información sobre su diagnóstico. También puede ser útil que le acompañe a las citas un familiar o un amigo de confianza. Pueden ayudarle a recordar información y a hacer preguntas.
Lleve un diario de sus sentimientos y del impacto en su vida. Es un lugar seguro para procesar las cosas. Y, con el paso del tiempo, puede que quieras echar la vista atrás.
Infórmese sobre las prestaciones de su seguro médico. Esto le ayudará a entender qué gastos estarán cubiertos.
Siga haciendo al menos algunas de sus actividades cotidianas normales. Seguirá teniendo cosas que hacer a diario o semanalmente, como hacer la compra, lavar la ropa o revisar el correo, o sus aficiones. Realizar algunas de estas actividades habituales le ayudará a sobrellevar la situación y a sentir que tiene más control. Pero pida ayuda a los demás cuando la necesite. Dedique tiempo a las cosas que todavía le gusta hacer.
Cuida tus relaciones familiares. Es importante pasar tiempo con la familia, los amigos y el cónyuge. Es sano divertirse juntos. Aliviar el estrés y fortalecer las relaciones familiares le permitirá afrontar mejor su enfermedad.
Busque apoyo. Utilice los grupos de apoyo de su zona, así como los grupos de apoyo nacionales y sus recursos. También hay grupos de apoyo en Internet. Infórmese sobre los servicios de apoyo disponibles en el hospital, como trabajadores sociales o reuniones con otras familias. No tenga miedo de pedir ayuda. Las necesidades de apoyo de cada familia son diferentes. Los amigos y familiares suelen preguntar: "¿Hay algo que pueda hacer para ayudar?". Piense en decir "sí" a esta pregunta. Pídeles que te recojan la compra, que te ayuden con la colada o la limpieza de la casa, que recojan a tus hijos de sus actividades extraescolares o que preparen la cena. Dar a un amigo o familiar algo que hacer le hará sentir que está ayudando.
Manténgase alejado de situaciones emocionalmente agotadoras. A veces, amigos y familiares bienintencionados dicen lo peor en el momento del diagnóstico de cáncer. Realmente quieren ayudar o ser comprensivos, pero a veces no saben cómo responder. Sus palabras pueden herirle o decepcionarle, aunque esa no fuera su intención. La gente no sabrá cuáles son tus necesidades a menos que se lo digas. A veces es más fácil ser directo y decirle a alguien: "Me gustaría que te sentaras tranquilamente conmigo y me hicieras compañía" o "Necesito pasar un rato a solas ahora mismo". No tengas miedo de expresar tus necesidades durante este tiempo. Es posible que otras personas quieran hablar con usted sobre sus experiencias con el cáncer. Puede que crean que le están ayudando. En cambio, pueden estar haciendo que su situación se sienta aún más abrumadora. Es importante que evite estas conversaciones si no le ayudan. Es saludable pedir lo que necesita, así como lo que no necesita, durante este tiempo.
Comparte lo que has aprendido. Tendrás conocimientos y habilidades importantes que irás aprendiendo a medida que pases por tu enfermedad. Podrías ayudar a otras personas y a sus familias compartiendo tus experiencias en un grupo de apoyo o en otro entorno.
Ayudar a los niños y adolescentes a afrontar el cáncer
A continuación encontrará una lista de cosas que los padres o cuidadores pueden hacer por un niño con cáncer o por su hermano. Dependiendo de la edad del niño con cáncer y de la edad de sus hermanos, estas cosas pueden ayudarles a afrontar sus sentimientos:
Bebés y niños muy pequeños (desde el nacimiento hasta los 3 años)
Para niños pequeños con cáncer
Abrazar
Tocar
Mecer
Música suave
Abrazar
Mimos
Distraer con juguetes u objetos de colores
Crear una habitación de hospital alegre
Recibir visitas de los hermanos
Mantener su horario habitual de sueño y alimentación
Para los hermanos:
Proporcionar mimos
Abrazos frecuentes
Organizar visitas al hermano enfermo
Mantenerlos cerca de los padres, si es posible
Recurrir a familiares, amigos o a una guardería para mantener su rutina diaria normal
Que uno de los progenitores pase tiempo con ellos a diario
Grabar canciones de cuna, cuentos y mensajes cuando uno de los padres no pueda estar en casa.
Tranquilizar frecuentemente a los niños pequeños diciéndoles que papá o mamá volverán pronto.
Niños pequeños, preescolar (de 3 a 5 años)
Para niños con cáncer
Dar explicaciones muy sencillas y repetidas de lo que está ocurriendo
Proporcionar consuelo cuando el niño está molesto o temeroso
Comprobar que el niño entiende lo que está pasando
Ofrecer opciones cuando sea posible
Enseñarle a expresar de forma aceptable sus sentimientos de enfado
Mantener un horario diario normal para la alimentación y el sueño.
Dar explicaciones sencillas sobre la angustia, la tristeza o el llanto de los padres.
Para los hermanos:
Dar una explicación sencilla de que el hermano o hermana está enfermo y que hay gente que le está ayudando
Ofrecer consuelo y tranquilidad por la ausencia del progenitor.
Garantizar un cuidado diario fiable y el mantenimiento de las rutinas normales.
Si es posible, que uno de los padres vea al niño a diario
Estar alerta a los cambios de comportamiento
Tranquilizar al niño ante la angustia o tristeza del progenitor.
Niños en edad escolar (de 6 a 12 años)
Para niños con cáncer
Tranquilizar repetidamente al niño diciéndole que no es responsable del cáncer.
Enseñar que la tristeza, la ira y la culpa son sentimientos normales
Permitir que su hijo mantenga sus sentimientos en privado, si así lo prefiere.
Sugerir el registro personal de pensamientos y sentimientos mediante la escritura o el dibujo.
Organizar actividades físicas, cuando sea posible
Dar explicaciones que su hijo pueda entender sobre el diagnóstico y el plan de tratamiento. Incluir al niño, cuando proceda, en las discusiones sobre el diagnóstico y el tratamiento.
Respondiendo a todas las preguntas con sinceridad y en un lenguaje comprensible, como "¿Voy a morir?" (Hable con el equipo de oncología sobre cómo responder).
Escuchar las preguntas no formuladas.
Facilitar la comunicación con hermanos, amigos y compañeros de clase, si se desea
Organizar el contacto con otros pacientes para ver cómo han afrontado el diagnóstico
Para los hermanos:
Enseñar acerca de los sentimientos normales de miedo, ansiedad, tristeza o ira
Animar al hermano a comunicar sus sentimientos. Sugerir al hermano que escriba, llame por teléfono o envíe dibujos o mensajes grabados al paciente.
Dar información comprensible sobre el diagnóstico y el tratamiento.
Responder con sinceridad a todas las preguntas, incluida "¿Van a morir?".
Escuchar las preguntas no formuladas, especialmente sobre la salud personal.
Asegurar repetidamente que el hermano no es el responsable del cáncer.
Informar a los profesores y entrenadores de la situación familiar
Hacer arreglos para que las actividades escolares y de otro tipo no se salgan de lo previsto.
Apoyar a un hermano que se divierte a pesar de estar enfermo
Planificar la disponibilidad diaria de uno de los progenitores
Explicar que la angustia, la tristeza o el llanto de los padres es normal.
Adolescentes (de 13 a 18 años)
Para adolescentes con cáncer
Dar información sobre las reacciones emocionales normales ante un diagnóstico de cáncer
Animar al adolescente a expresar sus sentimientos a alguien: padres, familia o amigos
Tolerar cualquier reticencia a comunicar pensamientos y sentimientos
Animar a llevar un diario
Reafirmar una y otra vez que no es responsable de haber provocado el cáncer.
Participar en todas las conversaciones con los padres sobre el diagnóstico y la planificación del tratamiento.
Animarles a hacer preguntas (los padres deben estar atentos a las preguntas no formuladas).
Abordar las preocupaciones sobre "¿Por qué yo?"
Permitir tiempo privado para interactuar con los profesionales del equipo
Ofrecer garantías de que los padres y familiares serán capaces de gestionar la crisis
Animar a compartir la noticia del diagnóstico con compañeros, amigos y compañeros de clase.
Organizar visitas de hermanos y amigos
Ayudar a contactar con otros pacientes adolescentes, si se desea
Para los hermanos:
Incluir al adolescente en los acontecimientos relacionados con el diagnóstico
Asegurarles que el cáncer no es contagioso
Asegurarles que nada de lo que hicieron o dijeron causó el cáncer.
Dar información detallada sobre el diagnóstico y el plan de tratamiento
Responder honestamente a todas las preguntas
Organizar el acceso al equipo de tratamiento, si se desea
Hablar de cuestiones espirituales relacionadas con el diagnóstico
Fomentar la expresión de sentimientos
Organizar la gestión de la vida cotidiana en el hogar
Garantizar que la familia será capaz de hacer frente a la crisis
Informar a los profesores y entrenadores sobre la situación familiar
Fomentar la participación normal en la escuela y otras actividades
Pedir a un familiar o amigo que se interese especialmente por cada hermano adolescente
Los distintos miembros del equipo oncológico pueden ayudarle a usted y a su familia, según sea necesario. No tenga miedo de pedir ayuda.