Insuficiencia de convergencia (IC)
¿Qué es la insuficiencia de convergencia (IC)?
La insuficiencia de convergencia (IC) se produce cuando los ojos tienen dificultades para coordinarse al enfocar un objeto cercano.
Con una visión normal, los ojos realizan una serie de ajustes para coordinarse y formar una única imagen. Cuando pasas de mirar un objeto lejano a uno cercano, el cristalino del interior del ojo cambia ligeramente de forma. El círculo oscuro situado en el centro de la parte coloreada del ojo (la pupila) se hace más pequeño. Los ojos también se desplazan ligeramente hacia el centro (línea media). A esto se le llama convergencia. El ojo y el cerebro coordinan cuidadosamente estos cambios. El resultado es que puedes ver una única imagen nítida. Al leer, los ojos y el cerebro también tienen que coordinar los movimientos oculares rápidos y complejos necesarios para recorrer una página con la mirada.
Si padeces CI, es posible que, en ocasiones, tu cerebro y tus ojos tengan dificultades para coordinar estos cambios. A veces, uno de tus ojos puede desviarse hacia fuera en lugar de converger hacia la línea media. Esto dificulta que tus ojos trabajen juntos. Puede provocar visión borrosa, visión doble o fatiga ocular. O quizá tengas que cerrar un ojo al leer.
La CI es frecuente. Puede ser ligeramente más frecuente en mujeres que en hombres.
¿Qué causa la CI?
Los expertos aún no saben con certeza qué causa la CI. Puede que haya problemas en la compleja serie de acciones que realizan el cerebro y los ojos. Los genes pueden ser en parte responsables de la CI.
En algunos casos, una afección médica puede contribuir a la aparición de la CI. Entre ellas se incluyen:
- Lesiones en la cabeza y conmociones cerebrales.
- La enfermedad de Graves.
- Miastenia gravis.
- Enfermedad de Parkinson.
- Enfermedad de Alzheimer.
¿Quién tiene riesgo de padecerla?
La CI suele ser hereditaria. Usted o sus hijos pueden tener un mayor riesgo de padecer CI si otros miembros de la familia la han padecido.
Si utiliza un ordenador durante largos periodos de tiempo, también puede tener un mayor riesgo de padecer CI. Otros trabajos que exijan un gran esfuerzo visual también pueden aumentar su riesgo.
También puede tener un mayor riesgo de padecer CI si padece determinados problemas de salud.
¿Cuáles son los síntomas de la CI?
Es más probable que notes los síntomas de la CI cuando realices tareas que requieran visión de cerca, como leer. Los síntomas son aún más probables si lo haces durante un periodo prolongado. El cansancio extremo (fatiga) también puede provocar síntomas. Entre los posibles síntomas se incluyen:
- Dolores de cabeza.
- Visión doble.
- Fatiga ocular.
- Visión borrosa.
- Somnolencia al leer.
- Necesidad de releer lo que se lee.
- Dificultad para concentrarse en lo que se está leyendo.
- A menudo se pierde el hilo al leer.
- Las palabras parecen moverse, saltar o flotar en la página.
- Mareos o vértigo.
Es posible que otras personas noten que, a veces, uno de tus ojos se desvía hacia fuera mientras lees. (Esto puede ocurrir al mismo tiempo que tienes la visión borrosa.) También es posible que otras personas noten que entrecierras los ojos o cierras uno de ellos mientras lees. (Esto puede facilitarte ver una imagen única y nítida.)
La CI puede aparecer a casi cualquier edad. Sin embargo, es más frecuente en adultos jóvenes.
¿Cómo se diagnostica?
Tu oftalmólogo u optometrista suele empezar por recabar tu historial médico. Es posible que te pregunte por los síntomas relacionados con la CI.
Tu oftalmólogo o optometrista también te realizará un examen ocular completo. Este incluirá pruebas de agudeza visual. Además, evaluará cómo convergen tus ojos durante tareas en las que tengas que mirar de cerca. Es posible que tengas que repetir esta prueba, utilizando cada ojo por separado y luego los dos juntos. Tu médico debería poder diagnosticar la afección a partir de los antecedentes médicos y del examen ocular.
¿Cómo se trata la CI?
Los oftalmólogos suelen prescribir determinados ejercicios oculares para tratar la CI. Puedes realizar estos ejercicios en casa o en la consulta. Algunos de ellos pueden consistir en mirar a través de prismas. Existen programas informáticos que pueden aumentar la capacidad de convergencia y medir tu mejora con el tiempo. En la mayoría de los casos, los síntomas desaparecen tras haber practicado los ejercicios con regularidad durante un periodo de tiempo relativamente corto.
Taparse un ojo no ayuda a corregir la CI. Sin embargo, puede reducir los síntomas durante un breve periodo de tiempo. No le permite practicar el uso coordinado de ambos ojos, lo cual es importante para corregir la CI. Puede optar por utilizar este método durante un breve periodo de tiempo si tiene que realizar mucho trabajo de cerca.
A veces, los síntomas no desaparecen, ni siquiera con tratamiento. Si eso ocurre, tu oftalmólogo podría recomendarte el uso de gafas prismáticas especiales para leer. Estas gafas pueden ayudarte a leer con mayor comodidad. En casos muy excepcionales, tu médico podría recomendarte una intervención quirúrgica.
Cómo afrontar la CI
Un niño con CI puede tener problemas en el colegio. Puede tener dificultades para enfocar o leer lentamente. Estos problemas pueden desaparecer una vez que se trate la CI. Plantéate llevar a cualquier niño que tenga dificultades en el colegio a que le hagan un examen oftalmológico.
Los ejercicios para tratar la CI dan muy buenos resultados en la mayoría de las personas. Pero es importante practicar estos ejercicios con la frecuencia necesaria. Si su hijo tiene CI, asegúrese de que realice estos ejercicios con regularidad.
Puntos clave sobre la IC
- La insuficiencia de convergencia (IC) se produce cuando los ojos tienen dificultades para coordinarse al enfocar un objeto cercano.
- Suele ser hereditaria. Usted o sus hijos pueden tener un mayor riesgo si otros miembros de la familia la han padecido.
- Los síntomas pueden incluir visión borrosa, visión doble, dolores de cabeza, fatiga ocular y dificultades para leer y concentrarse.
- Los síntomas pueden aparecer solo cuando se está cansado o se realiza mucho trabajo visual de cerca.
- Los oftalmólogos pueden diagnosticar la IC basándose en el historial médico y en un examen ocular.
- En la mayoría de los casos, desaparecerá si realiza regularmente unos ejercicios oculares específicos.
Próximos pasos
Consejos para sacar el máximo partido a tu visita al médico:
- Ten claro el motivo de tu visita y qué esperas que suceda.
- Antes de la visita, anota las preguntas que quieras que te respondan.
- Ve acompañado de alguien que te ayude a hacer preguntas y a recordar lo que te diga el médico.
- Durante la visita, anota el nombre de cualquier nuevo diagnóstico, así como cualquier medicamento, tratamiento o prueba nuevos. Anota también cualquier indicación nueva que te dé el médico.
- Averigua por qué te han recetado un nuevo medicamento o tratamiento y cómo te ayudará. Averigua también cuáles son los efectos secundarios.
- Pregunta si tu afección se puede tratar de otras formas.
- Averigua por qué se recomienda una prueba o un procedimiento y qué podrían significar los resultados.
- Averigua qué puede pasar si no tomas el medicamento o no te haces la prueba o el procedimiento.
- Si tiene una cita de seguimiento, anote la fecha, la hora y el motivo de esa visita.
- Averigua cómo puedes ponerte en contacto con tu médico si tienes alguna duda.