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¿Qué provoca el dolor lumbar? ¿Y cuándo conviene acudir al médico?

¿Te agobia el dolor de espalda? Descubre cuáles son las causas más comunes del dolor lumbar, cuándo acudir al médico y cómo CoxHealth puede ayudarte a sentirte mejor.

julio 10, 2026

El dolor lumbar es uno de los motivos más comunes por los que las personas acuden al médico. Si te duele la espalda, no estás solo, y en la mayoría de los casos puedes sentirte mejor con la ayuda adecuada.

Entender qué provoca el dolor lumbar es un primer paso útil. Puede ayudarte a reconocer qué está pasando y a decidir cuándo acudir a un profesional sanitario.

Causas comunes del dolor lumbar

El dolor de espalda puede tener muchos orígenes diferentes. Estas son las causas más comunes:

Distensión muscular o ligamentaria

Esta es la causa más habitual. Cuando los músculos y ligamentos que sostienen la columna vertebral se distienden en exceso o se desgarran, el resultado es ese dolor sordo tan familiar o un espasmo agudo en la zona lumbar. A menudo se intensifica al moverse en determinada dirección: al inclinarse hacia delante, girar el tronco o intentar levantarse después de estar sentado un rato.

Causas habituales: levantar algo pesado sin doblar las rodillas, realizar un movimiento brusco e incómodo o realizar un esfuerzo excesivo tras un largo periodo de inactividad. Las personas con los músculos del tronco débiles son especialmente vulnerables, ya que su columna vertebral acaba haciendo más esfuerzo del que debería.

Hernia discal

Los discos de la columna actúan como amortiguadores entre cada vértebra. Cuando uno de esos discos se abomba o se rompe, puede presionar los nervios cercanos y producir un dolor agudo y punzante —que a veces se irradia desde la zona lumbar hacia la nalga o la pierna—. Toser, estornudar o permanecer sentado durante mucho tiempo puede agravar el dolor. También es posible que notes entumecimiento o una sensación de hormigueo en la pierna o el pie.

Causas habituales: trabajos o aficiones que impliquen levantar peso o girar el tronco de forma repetida, pasar muchas horas sentado con mala postura y fumar (lo que reduce el flujo sanguíneo a los discos y acelera su deterioro). El sobrepeso también ejerce una presión adicional sobre los discos con el paso del tiempo.

Ciática

La ciática no es un diagnóstico en sí misma, sino un síntoma. Describe el dolor que se produce cuando el nervio ciático —que va desde la zona lumbar, pasando por la cadera y bajando hasta la pierna— se comprime o se irrita. La gente suele describirlo como una sensación de ardor o de descarga eléctrica que recorre una pierna, a veces hasta el pie. Puede sentirse como un «chasquido» agudo que va y viene, o como un dolor constante que dificulta sentarse o caminar.

Causas habituales: la causa más frecuente es una hernia discal o un espolón óseo que ejerce presión sobre el nervio. Permanecer sentado durante largos periodos de tiempo —en un escritorio o durante un trayecto largo al trabajo— también puede agravarla. El embarazo es otro factor común, debido a la presión adicional sobre la pelvis y la parte inferior de la columna vertebral.

Estenosis espinal

La estenosis espinal se produce cuando el canal espinal —el conducto que alberga la médula espinal y los nervios— se estrecha y ejerce presión sobre los nervios que hay en su interior. Los síntomas en las piernas suelen ser más evidentes que el propio dolor de espalda: calambres, debilidad o entumecimiento que empeoran cuanto más tiempo se camina o se permanece de pie. A muchas personas les alivia inclinarse ligeramente hacia delante, por ejemplo, sobre un carrito de la compra.

Causas habituales: se trata, en gran medida, de una afección relacionada con la edad. La artritis, los espolones óseos y el engrosamiento de los ligamentos se acumulan con el tiempo y estrechan gradualmente el canal. Las lesiones de espalda previas pueden acelerar el proceso.

Enfermedad degenerativa discal

A medida que envejecemos, los discos de nuestra columna vertebral pierden naturalmente altura y flexibilidad. La enfermedad degenerativa discal describe este deterioro gradual y, a pesar de su nombre, no es necesariamente una afección grave. El dolor suele ser un dolor persistente y de intensidad leve que se agrava al agacharse o levantar peso, y puede aliviarse al caminar o cambiar de postura. Normalmente aparece y desaparece a lo largo de los años, con algunos días notablemente mejores que otros.

Causas habituales: el envejecimiento es el factor principal, pero el tabaquismo, la obesidad y el trabajo físicamente exigente pueden acelerar el deterioro discal. La genética también influye: si uno de tus padres ha tenido problemas discales, es más probable que tú también los tengas.

Mala postura

Una mala postura es un problema que se desarrolla lentamente. Rara vez provoca una lesión grave, pero a lo largo de meses y años va trasladando silenciosamente la tensión hacia las estructuras equivocadas. El resultado suele ser un dolor sordo y difuso que va aumentando a lo largo del día, a menudo acompañado de rigidez en las caderas o en la parte superior de la espalda.

Qué suele provocarlo: pasar muchas horas sentado ante un escritorio, viajes largos en coche, mirar el móvil con la cabeza inclinada hacia abajo, calzado que no ofrece sujeción adecuada y llevar bolsas pesadas en un solo hombro. La debilidad de los músculos del tronco y de las caderas es un factor subyacente importante. Cuando esos músculos no cumplen su función, la zona lumbar tiene que asumir la carga.

¿Qué provoca el dolor lumbar en las mujeres?

Las situaciones mencionadas anteriormente pueden afectar a cualquier persona, pero en el caso de las mujeres, hay algunos factores adicionales que pueden hacer que el dolor lumbar sea más probable, más intenso o más difícil de atribuir a una causa evidente. Las hormonas, la salud reproductiva y las etapas importantes de la vida tienen un impacto real en cómo se siente la zona lumbar.

Cambios hormonales

El estrógeno ayuda a mantener la fuerza y la flexibilidad del tejido conectivo en todo el cuerpo, incluidos los ligamentos que rodean la columna vertebral. Cuando los niveles de estrógeno varían —durante el ciclo menstrual, la perimenopausia o la menopausia—, esos ligamentos pueden aflojarse y volverse más susceptibles a sufrir distensiones. Esta es una de las razones por las que algunas mujeres notan que su dolor de espalda empeora en determinados momentos de su ciclo.

Embarazo

El embarazo supone un doble reto para la zona lumbar. A medida que el bebé crece y el vientre se desplaza hacia delante, el centro de gravedad cambia, lo que impone nuevas exigencias a los músculos y las articulaciones de la zona lumbar y la pelvis. Al mismo tiempo, el cuerpo libera una hormona llamada relaxina que relaja los ligamentos como preparación para el parto. Esa relajación es necesaria, pero también puede provocar que la zona lumbar se sienta inestable y sensible, especialmente en el segundo y tercer trimestre.

Endometriosis

La endometriosis se produce cuando un tejido similar al revestimiento del útero crece fuera de este. Además del dolor pélvico, puede provocar dolor lumbar, sobre todo en torno a la menstruación. Si tu dolor lumbar se agrava sistemáticamente con la menstruación o parece estar relacionado con tu ciclo reproductivo, vale la pena comentarlo con tu profesional sanitario. La endometriosis suele estar infradiagnosticada y puede pasar desapercibida durante años si no se aborda adecuadamente.

¿Cuándo debes acudir a un profesional sanitario por dolor lumbar?

La mayoría de los dolores de espalda mejoran por sí solos en unas pocas semanas, sobre todo si han aparecido tras la actividad física o un movimiento concreto. Sin embargo, ciertos síntomas son una señal de que hay que acudir al médico cuanto antes.

Acude a un profesional sanitario sin demora si notas:

  • Entumecimiento u hormigueo en las piernas o los pies
  • Debilidad en una o ambas piernas
  • Cambios en el control de la vejiga o los intestinos
  • Dolor de espalda que haya aparecido tras una caída o una lesión
  • Dolor que dura más de seis semanas
  • Dolor acompañado de fiebre o pérdida de peso inexplicable
  • Dolor que te despierta por la noche

Estos pueden ser signos de una afección subyacente más grave. E incluso si su dolor no cumple ninguno de estos criterios, no tiene por qué aguantarlo: si le está afectando a su vida diaria, merece la pena hablar de ello.

Cómo puede ayudarte CoxHealth con el dolor lumbar

En CoxHealth, no tienes que afrontar esto solo. Nuestros profesionales sanitarios pueden ayudarte a identificar la causa de tu dolor y elaborar un plan para tratarlo, ya sea mediante fisioterapia, pruebas de imagen, tratamiento farmacológico o la derivación a un especialista.

El primer paso es hablar con un médico de atención primaria.

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Preguntas frecuentes